El dance chustero de los 90 revive

Emeli Sande - Heaven

A la industria se le está yendo de las manos lo de recuperar los 90 y los temas chusteros de dance. ¿Quién no recuerda a Sonique y su ‘It Feels so Good’? Pues ahí está Emeli Sande para suplirla como icono comercial con el bagaje de ‘Unfinished Sympathy’ de Massive Attack con Shara Nelson a la voz (palabras mayores, en este caso).

Sonique - It Feels so Good

Massive Attack - Unfinished Sympathy

Zelig, el camaleón de Woody Allen

El personaje de Zelig, Leonard Zelig, comenzó su transformación para agradar a la sociedad afirmando que sí se había leído ‘Moby Dick’, a partir de ahí inicia su estado camaleónico que le hace convertirse en la persona que intenta agradar en ese momento con la intención de sentirse aceptado e integrado. Una historia divertidísima y con la que me identifico en varios momentos.

Ya hace tiempo que me puse a la tarea de ver bien toda la filmografía de Woody Allen, uno de mis directores favoritos, entre otros muchos de los que también me he propuesto lo mismo. Lo de aceptar haber visto grandes clásicos se lo dejo a otros. Y entre medias de tal visionado me encuentro con obras como ‘Zelig’ de las que no había leído hablar o leer, o si lo había hecho ni recuerdo. No sé cómo no es una referencia obligada entre el top 10 o top 5 de Allen entre el gran público (si lo fuese la habría conocido antes).

Un hilarante documental falso (también llamado mockumentary por los amantes de los anglicismos) que Allen interpreta junto a Mia Farrow como actriz protagonista. La película dura 79 minutos en los que va alternando bromas constantes propias de su escuela costumbrista, absurda y con ese aíre intelectual cercano. ‘Zelig’ llegó después de sus dos clásicos ‘Manhattan’ y ‘Annie Hall’ con los que sí se ganó al gran público, entre otros.

Mezcla de imágenes de archivo en blanco y negro con retoques para aparecer desde junto a Hitler a otras situaciones ambientadas en los años 20. Un falso documental con las correspondientes entrevistas a los “expertos” con los que va montando de forma lineal la historia. De sus películas que más me han gustado.

Ayer mismo vi ‘Sweet and Lowdown’ (‘Acordes y desacuerdos’) y me pareció un coñazo. Woody Allen a la dirección y al guión. Con Sean Penn como actor principal y Uma Thurman entre el reparto como una de sus novias. Allen vuelve al falso documental con su pasión por el Jazz retratando a un músico con la misma estructura que en ‘Zelig’ (entrevistas y acciones de la vida cotidiana exageradas con más o menos gracia). Una comedia de enredo con ciertos golpes propios del estadounidense pero sin tanta chispa. Lo mejor son algunas escenas de Sean Penn con Samantha Morton en el papel de la muda Hattie. De las que he visto de Allen es de las que más me han aburrido.

‘Tinker Taylor Soldier Spy’, unos espías elegantes

Me gustan las películas de espías. Me entretienen como pocas. Las buenas claro. Y las buenas para mí son las que me hacen perderme y estar durante toda la película averiguando qué me quieren contar. ‘Tinker Taylor Soldier Spy’ es una de ellas. Solo tiene un fallo a la hora de encontrar quién es el asesino: el reparto.

Con unos actores tan buenos, ‘El Topo’, adaptación del título a la española, sitúa a John Hurt y a Mark Strong como estrellas principales en un inicio. Gary Oldman es la tercera figura en entrar en el triángulo. Cada uno tiene sus tareas o más bien deja de tenerlas, así que falta uno por situar en primera línea: Colin Firth. Un actorazo como él no puede estar en un segundo plano tan flojo durante todo el largo. Y ahí es donde puedes ir por delante unos pasos. Vamos, un punto flojo más absurdo que otra cosa ya que la historia en sí te mantiene haciendo cábalas y quinielas sobre cómo acabará todo. Descarto a Tom Hardy desde un inicio porque está claro que es el romántico de la historia, el rebelde.

Entre medias hay sorpresas, líos muy bien establecidos. La historia se enreda por sí sola gracias a una lista de personajes que Tomas Alfredson como director maneja bien, y Bridget O’Connor y Peter Straughan adaptan mejor de la novela de John le Carré. Enredos amorosos como punto débil de todos los grandes espías, que, como en todas las películas del género, aparecen divididos de forma maniquea entre los buenos y los malos. Los primeros caen por líderes inútiles (en este caso políticos) mientras que aúpan a los segundos porque ofrecen resultados inmediatos. Efímeros, falsos y peligrosos, pero inmediatos y pintones. Aquí de lo que se trata no es de hacer bien el trabajo, sino de aparentar y tener resultados cada equis tiempo. Gary Oldman es, por tanto, el paladín de las causas perdidas. Muy bueno en su papel.

Con una historia que al final sigue siendo A+B+C=D y unos actores muy buenos lo que viene a cambiar el resultado final es el envoltorio, la forma de contar todo. Ahí aparece el montaje de Dino Jonsäter. Para mí lo es todo. Gracias a él me estoy pensando quién era quién (soy horrible para retener nombres) y gracias a él vamos uniendo unas historias con otras sin que chirríe la máquina. Un desarrollo inductivo en el que se van mostrando los datos y en el cual la intriga de saber si estás perdido o no es atractiva. La satisfacción de casar los fragmentos desperdigados es una sensación atractiva para mí en este tipo de películas.

Las conclusiones sobre las absurdeces de la Guerra Fría, la política, los espías y el comportamiento de los hombres en su trabajo (en general) darían para extenderse más pero es un sábado por la tarde.

Los huevos fritos de DJ Godfather en el Juke

Juke o la droga levantamañanas. Los huevos fritos que tanto me gustan de la música negra tienen herederos de los buenos. Si en los 90 estaban Underground Resistance en la electrónica hoy es DJ Godfather (se nota que todos tienen abuelas y James Brown sigue vivo) quien se encarga de cocinar a base de chisporroteos unos beats de los que salen unas puntillitas ricas.

Este hombre tiene referencias para dar y tomar. Y es blanco. Cosa rara dentro del Juke. No hablamos encima de Chicago, sino de Detroit. Y tampoco es del hype actual sino que lleva publicando rodajas desde mediados de los 90 entre Electro, Techno y lo que vino a ser el sonido Ghetto del House. Ya en 1997 se sacó de la manga Gangsta Boogie EP (Databass Records).

No es casual que en uno de los sellos-comuna-dámelo-todo-nena haya publicado una de sus últimas referencias. Detroit Booty Callin EP salió el 17 de octubre de 2011 en Booty Call Records. En él se juntaba con DJ Rashad, Lil Mz 313 y Good Money. Lo raro es que no haya sido apoyado por Planet Mu en su impulso al Juke. A mí ‘Make That M.F.’ me flipa.

Joaquín Sabina le canta a Muse

Joaquín Sabina, primer fan de Muse. Primer fan que prefiere su maqueta. Primer fan que espera su nuevo disco en 2012. Primer comentarista en Hipersónica que forjó la leyenda de Bellamy mojabragas.

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas “volvamos a empezar”;
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Tema: ‘Contigo’.
Incluido en: Joaquín Sabina - Yo, mi, me, contigo.

El blog de Natxo Sobrado, periodista sobre música (Hipersónica) y moda (Trendencias, el cual coordino, entre otros) en Weblogs SL. Cofundador del sello Efervescente Records.

Sounds

  • Aphex Twin - Selected Ambient Works 85-92
  • Joy Division - Closer
  • Kraftwerk - The Man Machine
  • The Velvet Underground - The Velvet Underground & Nico