Goldfrapp – Seventh Tree
27 Marzo 2008 | By Natxo Sobrado in Discos, Música

Goldfrapp - Seventh Tree - Mute - 2008
Ha vuelto, la jovencita que hacía la back vocal a Tricky hace años ha vuelto. Y no ha regresado de cualquier manera, ella ha retomado, para bien, su perfecto debut titulado Felt Mountain (2000, Mute). Esos años fueron los del estallido del downtempo en todas sus ramificaciones, música lenta desde el punto de vista electrónico que envolvía todos los aspectos. Los actuales cuentan con demasiada masificación innecesaria para un género al que hay que mimar si se quiere algo más que una aportación efímera al recopilatorio de turno. Pocos grupos ya se distinguen del resto, y hasta que Boards of Canada se quite las telarañas y plantee otro largo, se deriva sin un rumbo fijo e insulso. Por suerte, Goldfrapp coge las riendas, se planta seria ante el reto de superar su montaña y casi lo consigue; casi, porque ese trabajo es difícil de mejorar.
No hay ningún reflejo de sus dos discos anteriores, nada que recoja el insulso Supernature (2005, Mute), donde se la veía intentando repetir los hits de Black Cherry (2003, Mute) en vano. Aquí sólo hay tranquilidad y mucha pausa para afrontar las canciones, las bases son suaves, sin tratar de conseguir en alguna la efectiva pista de baile. Al contrario que Róisin Murphy, cuyas carreras podrían verse con algunas similitudes en relación al cambio de su trabajo inicial a su segundo, y la parte grupal anterior precediendo a la posterior andadura en solitario, Seventh Tree no busca el hit aislado, sino que la obra guarda en sí una concepción global, como los buenos discos de éste género, donde puedes aislar una canción y emocionarte, pero al coger el conjunto, la sensación es mayor.
El comienzo corre de la mano de una emotiva “Clowns”, en la que Alison Goldfrapp consigue un fraseo lento y pausado perfecto en la unión con la base. Después de este tema, las expectativas ya comentadas de ver a la londinense hacernos bailar, no existen. Pero de esto ya se encargan versos como los del comienzo de “Little Bird”, la segunda de abordo, y un estribillo con “Where we were free” que te deja helado. Como tercera perla para adornar este gran comienzo se presenta “Happiness”, un hit sin aspecto de hit, una canción pegadiza a la vez que ensoñadora, una combinación de voz y parte instrumental en base que podría firmar una de las mejores del año. Después de este trío de ases baja un poco el asunto, debido a canciones como “A&E”, en la que el hombre falsete llamado MIKA se podría ver y eso no le beneficia en absoluto (casualmente es la canción elegida como primer single), al igual que en “Caravan Girl”, más del estilo de una Madonna o una Kyle Minogue en horas bajas. Pero esas dos excepciones son las únicas que pueden decir algo malo del trabajo, “Eat Yourself”, donde incluso se puede ver una aproximación al folk de grupos como CocoRoise, y “Cologne Cerrone Houdini”, más pausada y con toques jazzy, se hayan entre medias, y ya “Road to Somewhere”, el downtempo más dulce cayendo bien al estribillo; “Some People”, con una calma excelente; y “Monster Love”, el cierre ideal de este trabajo, suben el listón bajado por las dos mencionadas, con cambios buenos de ritmo, aprovechando el juego de la voz de Alison y con bases más trabajadas.
Un trabajo para disfrutar de la Goldfrapp más pausada e íntima. A priori puede verse como un trabajo fácil que deriva al synth pop más tranquilo, pero luego se alza como uno de sus mejores discos. Otro que sin duda se colará, como con hicieron sus dos primeros trabajos, entre lo destacado del año desde la parte electrónica.
para Retro Música
Goldfrapp – A&E
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