Hunger, no muevas la cámara

Me encanta llegar el segundo a algo, o mejor el milésimo o el último del barco. Es menos estresante, evitas el hype, los prejuicios y no tienes que sacar la cola del pavo real y ponerla sobre la mesa para decir, eh, que yo también me subo al carro. Todo esto para decir que me moló Hunger de Steve McQueen. Excusatio non petita…

Llegué a ella por Shame y el revuelo generado. Brutal Michael Fassbender, los 20 kilos que perdió y la dureza que transmite al verlo. El final lo pasé bastante mal por el daño visual y psicológico al verle tan delgado por la huelga de hambre. Aunque su mejor momento es en la conversación con el cura, vale que la escena de la cama es jodida y transformarse en un enfermo así también pero es más fácil sentir pena que admiración.

Lo que más me moló volvió a ser el envoltorio. La escena del cura, la cual dura fija sobre el minuto 43:50 hasta la hora y 16 segundos, rota por un plano detalle del prota cogiendo un cigarro. Casi 17 minutos de plano fijo. ¡17! Un gran guión la convierte en 3 minutos o menos, que ya es para un plano fijo, cuando muchos tienen miedo de prolongarlo incluso más de 10 segundos.

Otra escena: la limpieza del pasillo de las celdas. Las dos diagonales de las paredes haciendo el punto de fuga con el limpiador en medio. Y justo después de la conversación. Casi tres minutos fijos de limpieza que añaden bastante fuerza y según seas das un valor u otro a dicho plano.

Otra: una muerte. Una panorámica que viene de un plano fijo hacia otro en un pasillo con mínimo movimiento y ahí quieta hasta que transcurre toda la acción al fondo, no tan apreciable por la oscuridad y el vestuario de los hombres. Un cierre de casi dos minutos, después historia en títulos y levántate de la silla.

Hunger. Y no será porque a Steve McQueen no se le den bien los planos detalle, en ambas películas que vi tiene algunos que son una gozada.

Las 10 fases por las que paso al escuchar un disco

Cuando escucho un disco suelo encontrarme con distintos momentos cruciales en la vida de todo ser humano antes de comerse un perrito o de pensar a qué huele la prima de riesgo. Diez momentos en los que llegar al nirvana o bien a Coelho. Esto son los míos:

1-El mejor álbum que he escuchado en mi vida (mañana lo habré olvidado).

2- Éxtasis.

3- Air guitar o destrozo de la mesa a golpes con el bajo adictivo.

4- Me está molando.

5- Pues no está mal.

6- Más de lo mismo.

7- ¡Esto es meinstrim!

8- Para matarlo.

9- Como suene de nuevo hago una locura.

10- Locura hecha.

Alternativo ¿a qué?

Alternativo ¿a qué?

Shame, siempre el sexo es pecado

Me había resistido a ver Shame por evitar el hype que siempre me condiciona (para bien o para mal) y porque al conocer la temática que abordaba tenía reparos de ver otro título sobre sexo. Al final me puse a ello por recomendación de LeeVanCleef. Por desgracia, los prejuicios previos fueron reales.

Shame tiene un envoltorio impecable. No conocía a su director Steve McQueen pero debe ser uno de los nombres actuales a seguir (pendiente de ver su título previo, Hunger, del cual también dicen maravillas). Su propuesta visual en Shame no decepciona a quienes nos gustan los planos largos, los contextos visuales que están diciendo más del personaje que estos cuando hablan (la obsesión por el exterior del protagonista con las ventanas, que le vean, etc.; entre otros detalles de la cinta), una mezcla de todo tipo de planos, desde largos travellings hasta planos detalles, aunque por lo general tienen bastante movimiento, también hay opción a otros como el momento de la canción con ella aportando el dramatismo. Los actores muy bien, Michael Fassbender es uno de los mejores en este momento, transmite sensaciones con la mínima postura y con una buena naturalidad. Y paro, porque esto iba a ser breve.

El problema: el tema. Más concreto: cómo se afronta y lo que viene a decir. El sexo de nuevo como pecado. Ya ando un poco cansado de ello. En la película hay sexo, sí. ¿Gratuito? No. ¿Acaso no son gratuitas tantas otras chorradas? El director cuenta con Abi Morgan (La dama de hierro, Sex Trafic -¿será igual el enfoque?-) como coguionista. Ambos plantean una historia en la que al final el problema es el sexo. Una vez más. No lo es el trabajo, el dinero, la manera de afrontar la vida, tres mil bobadas más. No, el sexo.

El protagonista es un adicto a ello y por eso ya está pervertido. Su pasión es el sexo en todas sus variantes y por eso está podrido por dentro. La música clásica ayuda a dramatizar aún más su perfil de persona pudiente, hecha a sí misma, ganador pero cómo no… con un defecto. ¿Cuál? Fácil. Lo peor es cómo siempre nos acaban vendiendo el sexo de esta manera.

Si el hombre perfecto estuviese todo el rato viendo vídeos de gatitos, leyendo cosas de Murakami o escuchando a Steve Reich las 24 horas entonces sí que no tendría defectos. Esos vicios obsesivos están bien vistos, que a él le guste ver sexo y practicarlo no. Siempre me hacen gracia los tabúes estúpidos en torno a este tema, más aún, cómo enseguida la sociedad más conservadora que las bragafajas coge una película así y la eleva a obra cumbre. Al final el cine sirve a la perfección para verse reflejado, no saberlo y criticar a este pobre hombre que al final es igual que muchos de los que le linchan (jefe incluido). Bien.

Me jode que el discurso acabe con el protagonista sintiéndose culpable en varias situaciones cuando al final lo único que hace es disfrutar de la vida. ¿Qué le gusta ese tema? Pues bien. ¿Que se siente solo, deprimido, no realizado, blablabla y acaba utilizando al sexo como escape? Pues mejor aún. ¿Acaso no escapamos todos con mil chorradas como libros, al ver esta propia película o viendo vídeos de gatos? Nosotros estamos por encima de este buen hombre porque no estamos obsesionados con el sexo. O sí, pero no nos hacen una película en torno a nuestra persona, tampoco lo decimos ante nuestros amigos por el qué dirán y menos ante nuestra pareja.

SoulseekQt, tu P2P de música para Mac

El Soulseek también está en Mac. Nada de iSoul y derivados que son un mojón, desactualizados o sin funcionar. Tampoco hablo del Soulseek lanzado desde Windows con un Parallels o similares, que era mi opción escogida hasta hoy, cuando hablando con Marlon Brandy sobre el Slsk él descubrió que había una versión para Mac con el SoulseekQt. No soy muy de poner programas, guías y nada similar por aquí, más bien no escribo mucho, pero como siempre que he buscado algo sobre Soulseek para Mac la info me llevaba al iSoul y a poco más a lo mejor a alguien le sirve esto de algo.

1- Descargar el SouleekQT t

2- En Mac te vas a “Latest Mac builds” y pillas la última.

3- DMG bajado, mueves la aplicación a tu carpeta y la abres. (Esto es obvio en Apple, pero a saber).

La estructura de este SoulseekQt cambia algo pero es igual de fácil de usar. Siempre he oído a gente que ve este programa como el diablo en cuanto a ser usado, pese a estar chupado. Target: enciende y apaga el router y tal. En el SlskQt tenemos tres espacios a observar. La primera es una barra que puede pasar desapercibida y que nos dará distintas opciones según pasemos de una sección a otra, la segunda tiene las pestañas principales del programa (transfers, rooms, chat, etc) y la tercera es la pestaña activa con sus detalles correspondientes. No hay mucho misterio.

En “Transfers” nos encontramos la de bajada y subida. Arriba del todo podremos expandir las carpetas que hemos puesto a bajar, los usuarios y limpiar las descargas hechas. En Uploads, abajo, puedes limitar la velocidad. Si está en verde el usuario del que nos lo estamos descargando es que están OK, si está en rojo es que este se ha desconectado y tiene vida más allá de un ordenador, o lo mismo ha cerrado el programa, así que a esperar a que lo vuelve a abrir para descargarnos algo de él. La descarga pondrá complete, queued (en cola) o aborted, pero luego se pone bien. ETA no es para dejarlas las armas, sino lo que queda de tiempo y place es el puesto en que estamos para empezar a bajar el archivo.

En “Rooms” tenemos las distintas salas para charlar sobre un género u otro, descubrir usuarios, etc. En su día en el Slsk se ligaba de esta manera. Para entrar en una sala: seleccionamos la que queremos, doble click y listo. Al poco se abre. También podemos crear nuestra sala en la barra de arriba, refrescar la lista, aceptar invitaciones y entrar. Lo interesante de una sala es cotillear los archivos de los usuarios y bajarte cosas de ellos, o bien que te faltan o bien descubrirlas a ciegas ya que suelen tener cosas del género de la sala, lógico.

La pestaña chat la usarás para ponerte de palique con quien quieras. Pega de esta versión de programa: no te avisa bien como en las anteriores que se ponían en azul o saltaban. Aquí se cambia el icono del programa pero puede que ni te enteres que tienes respuestas.

En “Search” está todo el tomate. Tienes las búsquedas manuales y las listas pendientes, en ellas podrás poner ese disco raro de Indonesia que no encuentras nunca. Lo mismo un día se conecta alguien, lo tiene y en ese momento te saltará un aviso de eh, te lo puedes bajar aquí. No está mal para apuntar pendientes.

En las búsquedas echo de menos que se pueda ordenar de forma ascendente o descendente las columnas, todas, no solo las de según disponibilidad y rapidez de bajada, que podremos hacerlo arriba del todo. Me gustaba ordenar la columna de los atributos de mayor calidad a menos y esto es un coñazo. Arriba también podrás comprimir las carpetas y los usuarios, así como añadir a la wishlist.

Cuando buscas algo te aparecen los resultados, botón derecho y nuevas opciones. Si solo quieres una canción pues dos clicks y a bajar, si quieres la carpeta entera, botón derecho “download folder”. O dos clicks sobre el nombre de la carpeta.

En los resultados de las búsquedas cada columna te muestra una información. Usuario, la de “Free” es la disponibilidad para bajar en el acto, si pone “Y” es que sí, si pone un número es que te pones a la espera, hay 27 tíos por delante. K/s es la velocidad de bajada de media de ese usuario, a más velocidad más rápido lo tendrás. Las columnas carpeta, file, size y attributes se entienden por lógica. Esta última es la que nos da la calidad de los archivos y su tiempo de duración. 320 CBR lo mejor en MP3. No sé por qué Soulseek no incorpora el FLAC en sus búsquedas, o es que no lo tienen los usuarios o es que no lo reconoce como archivo. Es una duda que siempre he tenido.

A la derecha tenemos las búsquedas que hemos hecho últimamente. En la zona de abajo tenemos unos filtros para acotar los resultados. Muy útil. Otro detalle que echo en falta de este SlskQt es que no haya un botón para parar de ver resultados.

Seguimos. Ahora con “Users”. Ahí tienes a tus camellos de los que vas a tirar para coger sus colecciones.

En “Browse” verás las colecciones particulares del usuario que hayas elegido (botón derecho “Browse user’s files”). Te aparecerán las carpetas, archivos, size y atributos. Y abajo el filtro. Puntazo.

En “Options” tienes el “login”, “file sharing” para seleccionar qué compartes y cuál es la carpeta en la que se te bajarán los archivos (se creará una subcarpeta con descargados e incompletos), y “general” que no pone gran cosa.

Y después está “Diagnostics” que ni lo vas a usar.

Creo que no me dejo nada. El Soulseek está chupado y merece ser usado por todos, que es la vida. Ahora, mejorad esos archivos de 96 kbps, 128 y 192, por favor. Yo aún sigo en ello.

He comprobado dos descargas en Soulseek en Windows y SoulseekQT y los resultados son idénticos, hecho que no pasaba con iSoul y similares. Importante mejora.

El blog de Natxo Sobrado, periodista sobre música (Hipersónica) y moda (Trendencias, el cual coordino, entre otros) en Weblogs SL. Cofundador del sello Efervescente Records.

Sounds

  • Aphex Twin - Selected Ambient Works 85-92
  • Joy Division - Closer
  • Kraftwerk - The Man Machine
  • The Velvet Underground - The Velvet Underground & Nico